San Francisco. (EFE).- Si tiene que hacer un regalo para un recién
nacido olvÃdese de patucos o sonajeros: el obsequio de moda para los
bebés del siglo XXI es una cuenta de correo electrónico, un perfil en
Facebook o MySpace o un dominio propio en Internet.
En EE.UU., cada vez más padres abren cuentas de “e-mail” o registran
los dominios de internet con el nombre de sus hijos nada más nacer,
ante el temor de que las direcciones no estén disponibles en el futuro.
Es lo que le ocurrió, por ejemplo, a la cantante Britney Spears que,
cuando quiso registrar una página web para su hijo de once meses,
descubrió que alguien con un fino olfato para los negocios lo habÃa
hecho ya poco antes. “Un dominio en la red es como un bien inmobiliario
del siglo XXI”, dijo a EFE Warren Adelman, presidente de la firma de
registros en Internet GoDaddy.com, lÃder del sector en EE.UU.
“Registrar el nombre de tu hijo en la web supone asegurarle un lugar en
el barrio de moda…online”, agregó.
Adelman dice que GoDaddy.com
no lleva un recuento especÃfico de nombres de bebés, pero afirma que
han apreciado “un fuerte aumento de llamadas de padres que quieren
reservar dominios para sus hijos” y añade que los modelos de páginas
web con motivos infantiles disponibles en su herramienta de diseño cada
vez son más populares. Además, el número de nuevos sitios en Internet
ha crecido en general y, actualmente, la compañÃa “registra o renueva
la propiedad de un dominio cada 1,3 segundos.”
Ante la creciente demanda, GoDaddy.com
ha empezado a publicitar la idea como un regalo económico que dura toda
la vida, “no como esos juguetes que acaban en el trastero a los seis
meses”. Registrar un dominio en Internet lleva sólo unos minutos y
cuesta alrededor de 9 dólares anuales. La mayorÃa de los padres
utilizan esas páginas para intercambiar fotos con familiares o amigos
y, de paso, se aseguran de que su retoño tendrá para siempre una sitio
en internet con su propio nombre y una dirección de correo
personalizada (del tipo de maria@maria.perez.com.)
Ese fue el caso de Jackie, una joven madre de San Francisco que
recientemente reservó un dominio de internet para su hijo Jaiden, de
cinco meses. Jackie y su marido pensaron que era una forma fácil de
mostrar fotos del bebé a sus familiares en la costa este de EE.UU.,
“mucho más sencilla que enviar correos con enormes archivos adjuntos”.
“Cuando además vi que el nombre de mi hijo aún estaba disponible, le
dije a mi marido: ¡¡corre, resérvalo!! Warren Adelman añade que las
páginas webs son un “regalo educativo” para los pequeños, pues les
ayudarán a “aprender el manejo de Internet y les permitirá colgar
contenidos propios en la red cuando sean mayores”.
Sin embargo, muchos padres temen ver a sus hijos moviéndose por el
ciberespacio a tan temprana edad y temen que la publicación de sus
datos en la red les haga vulnerables a pederastas. A fin de cuentas, el
disponer de un sitio en Internet con su propio nombre permite a
cualquiera que lo conozca acceder a fotos o contenidos personales.
Tanto GoDaddy.com
como otras firmas del sector insisten en que hay muchas opciones para
aumentar la privacidad -como, por ejemplo, proteger la página con una
contraseña- pero Jackie y otras madres siguen teniendo reparos. “Estoy
preocupada por los pederastas. Cualquier persona que sepa su nombre y
apellido puede entrar en la web”, afirma. “Asà que estamos sopesando en
utilizar otro servicio que ofrezca mayor seguridad”. Jackie y su esposo
están pensando en Facebook, la popular comunidad virtual que empezó
aceptando sólo a estudiantes universitarios y que hoy cuenta con
millones de usuarios, desde Bill Gates hasta, aparentemente, muchos
lactantes.